El Niño costero y una reconstrucción a paso lento en Lima

24.6.18 0 Comentarios A+ a-


El puente Javier Pérez de Cuéllar, en Chaclacayo, lleva más de un año destruido. Quedó partido en dos luego de la crecida del río Rímac en marzo del 2017, durante El Niño costero


Los vecinos de Alto Huampaní, incluidos niños y madres con bebes en brazos, cruzaron el puente varios meses a través de improvisados tablones de madera hasta que en febrero la Municipalidad de Chaclacayo lo intentó reparar con sus recursos. 
En la foto principal de esta nota, tomada esta semana, se observa la crítica situación de este paso peatonal, pese a la refacción. Según el gerente de Gestión de Riesgo de la comuna de Chaclacayo, Rafael Cravero, la infraestructura no tiene peligro de colapso, pero no soportaría una nueva crecida del Rímac. Por eso, la obra para reemplazarla figura en la lista de los 130 proyectos del Plan de Reconstrucción con Cambios, del Ejecutivo, para 16 distritos afectados en Lima Metropolitana. La inversión total para estas obras es de S/187 millones.
A 15 meses de El Niño costero, de los 130 proyectos del citado plan, aprobado en setiembre del 2017, solo se han terminado 12 y tres están en ejecución por un total de S/32,2 millones, según la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), institución adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). 
—Riesgos y obras pendientes—
En Chosica, el distrito de Lima más afectado por El Niño costero, hay una postura crítica sobre el proceso de reconstrucción. Edgard Pagaza, gerente de Defensa Civil de esta municipalidad, dijo que la ARCC no ha iniciado las obras de prevención que necesita el distrito. “Urge que máximo a fines de julio se comience la construcción de 25 diques en las quebradas y que se comiencen a construir muros de contención en todas las curvas del Rímac para evitar desbordes”, señaló. 
Frente a una catástrofe como la del 2017, están en riesgo permanente siete mil familias que viven en riberas y quebradas, según Defensa Civil de este municipio. En Chaclacayo, además del puente Javier Pérez de Cuéllar, hay cuatro (Los Ángeles, Girasoles, Ñaña y Huampaní) que necesitan ser reconstruidos o refaccionados. Defensa Civil de Chaclacayo estima que nueve mil de sus vecinos están expuestos a desbordes o huaicos. 
José de Piérola, presidente de la Asociación Peruana de Ingeniería Hidráulica y Ambiental, comentó que los retrasos en el proceso de reconstrucción se generan por los complejos procesos de aprobación de presupuestos y licitaciones en el aparato estatal; además, porque la responsabilidad de ejecutar las obras recae sobre muchas instituciones. 
—Obras de prevención—
De las 12 obras ejecutadas a la fecha, nueve fueron de limpieza y reparación de las 22 mallas antihuaicos instaladas en el 2015 en las nueve quebradas más peligrosas de Chosica. Esta semana, El Comercio recorrió las dos mallas de la quebrada Quirio y se constató que las rocas ya fueron retiradas. Los trabajos de reparación continúan. 
También se concluyeron la colocación de un puente modular en la Av. Las Torres (Huachipa) y la descolmatación de 34,7 kilómetros del río Rímac y de la quebrada del Huaycoloro. 
Según la ARCC, este año se ejecutarán pistas y veredas en San Juan de Lurigancho y Huachipa, y se construirán diques y muros en las zonas más vulnerables del río Rímac y en quebradas. Sobre la refacción de puentes, como el que aparece en esta nota, recién a fines de año se concluirían los expedientes técnicos.
Con respecto al avance de la reconstrucción en las provincias, la Defensoría del Pueblo informó esta semana que hay retrasos en las obras de rehabilitación en Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash. Las principales demoras se dan en los sectores Vivienda y Salud.
Fuente: El Comercio